Un programa de Radio Guadalquivir, San Juan de Aznalfarache, Sevilla

Este es el blog oficial del programa, en el que podéis expresar vuestras opiniones.
Se emite todos los miércoles de 21 a 22, en el 107.5 de FM, y aquí encontraréis las cabeceras de cada uno, así como el podcast que podréis descargar o escuchar. Serviros a vuestro gusto.
Nuestro correo es:
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jueves, 22 de diciembre de 2011

La Magia de la Navidad

                             LOS TORIBIANITOS DE PERÚ, CANTAN A LA NAVIDAD

Este encantador coro de niños peruanos, amenizaron ayer un trocito de nuestro programa, dedicado especialmente a Perú.

En el programa anterior, José Manuel Peña, nos hablaba de la magia de la navidad. Y en esta edición, a punto de llegar esos días mágicos, nuestro mensaje se emite para crear el encanto.
Desde aquí, queremos enviar el mejor deseo para todos esos seres inocentes que esperan a los reyes magos… todos los padres, hijos y hermanos que esperan a juntarse en las noches de hechizo navideño… y trocar esos recuerdos inevitables para los que ya no están… en la esperanza de que otros, los que comienzan ahora a vivir, sigan manteniendo la ilusión.
El camino de la vida, ha de sustentarse en el deseo firme de conseguir metas, y para eso es necesario creer en algo. Creamos en que todo es posible… creamos en que todo lo que deseamos se alcanzará… creamos en la bondad de los seres humanos… y así será más fácil llegar a cualquier propósito.
Son fechas para olvidarse de las contiendas… de todo lo que nos hace mala sangre… solo pensemos, en que hay seres que no tienen un techo donde cobijarse, que también quisieran celebrar la navidad…de modo que aquél día, no nos olvidemos de ellos, y levantemos nuestras copas para brindar… por un mundo mejor

jueves, 15 de diciembre de 2011

6ª Edición-MONESTERIO Y LA SIERRA DE TENTUDÍA

Monesterio, y la sierra de Tentudía
Relacionado va el nombre Monasterio-Monesterio, y relacionada la ubicación de ambos. Ahora les contaremos algún porqué.
En la provincia de Badajoz, Comunidad Autónoma de Extremadura, se ubica la Sierra de Tentudía.
Estribación de la mismísima Sierra Morena, que sirve de límite natural entre Extremadura y Andalucía… y que -según dice la leyenda- esta famosísima sierra, la Morena, llegó a servir de refugio a bandoleros míticos.
Fábula o quimera, no se sabe, pero dejemos a los bandoleros y sus correrías, páginas de principio del siglo pasado, como colofón de una novela histórica, a pesar de la evocación romántica de las fechas. En otros capítulos contaremos de estos refugios naturales, a los que llegaron los protagonistas de reyertas en callejones a la luz de la luna, filos de navajas azulados y brillantes, venganzas o persecuciones…
Con visitas de forajidos o no, el Monasterio de Tentudía preside estas alturas de quien toma su sobrenombre, y por añadidura, también influye a toda la comarca. Pues en su interior alberga a la Virgen de Tentudía, quien no sufre el más mínimo vértigo, aún estando a una altitud de mil-cien metros. Patrona esta virgen de Calera de León, ayuda a sus fieles, personas y montes, a contemplar el punto más alto de toda la provincia.
Jurisdicción en que, Monesterio, el pueblo que nos ocupa, forma parte de sus municipios.
Está considerado como la puerta de entrada a Extremadura desde la dominación romana. Lo que durante aquellas épocas, se conocía, como “Betunia céltica”… nombre que alcanzaba un extenso contorno del sur de Badajoz, y que asienta en sus reales al Puerto de las Marismas, donde culminan las famosas cuestas del Culebrín. Lugar, donde se solía cobrar el llamado “portazgo” o canon por pasar de una región a otra. Derecho de paso que, todavía se recaudaba, hasta principios del siglo pasado.
La población actual de Monesterio, su origen, se establece en una fundación de los Templarios. Sin desmentir otros informes que hablan de estar instituida en el siglo XIII de manos del Maestre santiaguista, Pelay Pérez Correa, cuando cruzaba contra los árabes.
Pero seguramente, la persona que entrevistaremos algo más tarde, nos pondrá en noticias más precisas de todas estas cuestiones.
De cualquier modo y manera, conserva todos los vestigios que hacen interés de los historiadores. Como el Castillo de las Torres, aunque subsisten menguados capítulos de su estructura, se emplaza en el medio y medio del camino de la plata. ¿El motivo? Avisar sin tapujos, de la existencia de esta renombrada ruta.
Monesterio se encuentra en la zona de la bellota, por excelencia, pues repartida ésta, entre Salamanca, Andalucía y Extremadura principalmente, mantiene y enriquece a nuestro más querido puerco autóctono, el cerdo ibérico.
De hecho, toda, o la mayor parte su industria, se basa en los productos derivados del cerdo, que coloca  como gran protagonista al jamón. Y creemos, a pié juntillas, que muy bien merecido. Su exquisito paladar no deja la más pequeña de las sospechas.
Además, es una tierra fértil en otros productos como el alcornoque, que produce el corcho y la bellota; olivos, que nos regalan el magnífico aceite, o el ganado ovino, causante de los inestimables quesos de aquella región.
Para deleitarse en la digestión de semejantes “aperitivos”, se brindan rutas alternativas de senderismo, coche o bicicleta, para enriquecerse los pulmones de aire que huele a jara y romero.
Seguir cualquiera de sus rutas como la de agua fría, la de calera de león; la que sube a Montemolín, a Tentudía… o caminar por la dehesa y la campiña, para ver al ganado indígena en su hábitat particular, son atractivos imperdonables de ser pasados por alto.
Aunque en noches veraniegas, en excelente compañía de excursión, no está mal usar como techo las estrellas, nadie crea que en tal entorno rural de campo y monte, se duerme siempre al raso. Monesterio, cuenta con un abanico de hoteles, hostales, casas rurales  y albergues, magníficamente acomodados para recibir al huésped más exigente.
Si alguien quiere acudir a sus fiestas más populares y típicas, deben apuntar en el calendario el 15 de Mayo y el 8 de Septiembre. San Isidro y La Virgen de Tentudía, por éste orden, ambos santos reciben, y son paseados por los romeros a la usanza. Aquí, vuelve el caballo y los trajes típicos de la España romera y flamenca.
Copa de vino, tapa de queso o jamón, como mandan las ricas costumbres de una tierra, tan apasionada como sufrida. Tan divertida como seria, e igual de hospitalaria que el resto, y cubierta de olor a romero.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Carmona...y el Alcázar del Rey Don Pedro

Hoy vamos a hablar de Carmona.
Aunque en sucesivos programas iremos por otros caminos distintos a la Vía de la Plata, nos parece muy importante hablar aún de otra ciudad, donde esa impronta romana se acentúa de forma evidente.
Eso sí, que como ya sabemos todos, no solo fueron los romanos quienes contribuyeron a que este terreno con forma de piel de toro, atesore en sus raíces tantísimas literaturas, de tan diversas lenguas. Y por lo tanto, un vestigio de todas esas muestras, es este precioso lugar al que podríamos poner por título:
Carmona…. Y el Alcázar del rey Don Pedro
Hace más de medio millón de años, que data la historia de Carmona como lugar poblado por el hombre. Para que no se dañen susceptibilidades, hombres y mujeres, pues son ambos géneros los que componen una sola condición: el ser humano.
Así que Carmona, fue habitada por el ser humano, seguramente, como era habitual en aquella humanidad que comenzaba su caminar por el ancho mundo, respondiendo a una necesidad de defensa natural.
De tal manera se elegían lugares elevados en el terreno, o estratégicos, para que la forma de vida resultase menos costosa, en el esfuerzo de preservar los bienes existenciales lo mejor posible… y también en técnica, que a pesar de todo existía en la criatura humana desde el principio.
Discerniendo: Carmona es así porque el ser humano la vio; llegó al paraje, y lo convirtió en núcleo de fusión. Lo que en nuestros días llamamos sociedad. Término que es básico si se conocen los orígenes de la palabra “política”
Pero escapemos de significados, y pasemos a hablar de Carmona, ciudad de la provincia de Sevilla, enclavada en La Ruta de La Plata, y vinculada en grado sumo al parentesco sureño de éste camino romano.
Fortín del Valle del Guadalquivir por naturaleza, se bautiza importantísima metrópoli durante la dominación de Los Tartesos.
Luego, cuando llegan los romanos -que entre otras cosas, nunca tuvieron que descubrir éstos terrenos, pues ya estaban  más que consolidados- ya se encuentran con que los turdestanos habían, podríamos decir, ensanchado, los términos de toda la zona.
Y esta fuente de cultura romana del gran pasado ibérico, por no decir del mundo, convierte a su Carmo en uno de los lugares más relevantes de “La bética”.
Hasta tal punto, que Incluso los habitantes de la turdestania llegan a olvidar su lengua.
Y otro de los pueblos a los que debemos en esta península, gran parte de nuestro pasado y presente, los árabes, la traducen en alguno de los 39 reinos que dieron en llamar “Reino de Taifas” (Cuestiones de califatos de Córdoba, que no nos conciernen por ahora)
Las principales fuentes de riqueza del lugar, la caza y la recolección de los productos propios del campo, dan paso al desarrollo de la agricultura y la ganadería, haciéndola cada vez más apetecible a tantos y tantos pueblos que hasta allí llegaron. Y, cómo no, situándola en una posición de vital jerarquía dentro de la península ibérica.
Creo que ya, con éstos ligeros pero contundentes indicios, existe suficiente confluencia de antecedentes, para ver a Carmona de la manera que se merece.
Y mucho, tuvo que ver un rey, más cercano a nuestra era, al que llamaron cruel de sobrenombre, a pesar que entró en los anales como Pedro I de Castilla. “El cruel”, según leyendas variadas y populares –sobre todo en Sevilla- le vino por una desgraciada disfunción de sus huesos: dicen, que las canillas le sonaban al caminar.
Fábulas o no, en otra epopeya de la que no hablaremos hoy, existen motivos fundamentados para apodarle de crueldad.
Bien, pues, este rey, se vincula con singularidad al precioso Parador de Carmona. Que sin duda, está bien renombrado cuando se le dice Alcázar de Don Pedro.
Es Alcázar, porque su construcción se debe al árabe. Del rey Don Pedro, porque allí se aposentaba cuando todo le venía mal-dado.
Sin embargo de cualquiera de estas razones, hoy, es el parador de turismo más famoso de la comarca. Regio, elegante y legendario, ofrece su refugio a todos los viajeros. Ya sevillanos que deciden comprobar in situ su relevante trascendencia, igual que turistas de otras regiones o países.
Sus vistas hacia la vega del rio Corbones, ahijado del Guadalquivir, son tan excelsas, como rica es, la propia vega. Sus habitaciones, rutilantes y decoradas a lo clásico, ofrecen un descanso sin precedentes. Respiro que estimula el pensamiento. El huésped se puede transportar unos siglos atrás de forma instantánea, o casi.
La magia que provoca el pasado, en un recinto que transporta al mismo.  ¿Qué esta afirmación parece esotérica? Puede ser.
El caso es que Carmona, por su riqueza natural de la vega, además de sus pobladores antes y después, artesanos, agricultores, ganaderos, leguleyos, procuradores, o jornaleros del campo, está en nuestros días, situada en el lugar que le corresponde.
Más o menos relato, más o menos datos y detalles, pero no se puede contar nada de la Ruta de la Plata sin recurrir a la historia. Sería imposible comprender su sentido, y acabaría todo pintado de negro….

jueves, 1 de diciembre de 2011

SANTIPONCE...tierra de emperadores

Santiponce, Itálica… pueblo de emperadores
Lo mismo me da, que me da lo mismo. Si nos remitimos al hilo de contar que pueblos forman la vía de la plata, Santiponce-Itálica, Itálica-Santiponce, cobran idéntica escala. Porque Las ruinas itálicas como se conocen hoy día, comprometen Santiponce, hasta el fin de los siglos.
Se ponía en la fecha el año 1800 –o algunos arriba- cuando se descubre el primer yacimiento de Itálica…. Y desde aquél instante, la historia cobra un sentido diferente… todos los argumentos disponen que allí, nacieron tres emperadores de Roma.
Y así queda escrito en los anales de la historia, que en Sevilla, Santiponce, o Itálica, nacieron Trajano, Adriano y Teodosio. Tres césares, tres emperadores, bajo cuyo mandato o dominio, estuvo una gran extensión de este planeta llamado tierra.
¡Para no ser importante!
Se dice que Santiponce fue fundada en el 205-206, antes de nuestra época, o antes de la era común para entendernos mejor.
Este acontecimiento ocurría en la Turdestania,  que así se llamaba a la región comprendida en el valle del Guadalquivir, y que asciende al IV siglo anterior a Cristo.
Casi “ayer”, como aquél que dice.
La cercanía de Santiponce con su trascendental Sevilla, da juego para colocar a la Perla del Guadalquivir, la diosa del Guadalquivir, en un estatus muy relevante.
Pues, para que nos enteremos, las grandes ciudades, todas, sin sus barrios o pueblos periféricos, no son nada. Y por esa razón, también, este programa atenderá a los barrios, arrabales, parroquias, o asentamientos que concluyen en los cinturones de las ciudades más importantes.
En fin, para no aburriros, pasaremos a apuntar algo sobre Santipoce… aunque a continuación de estos apuntes, tendremos con nosotros alguien más cualificado y calificado, para decir cosas de esta ciudad, que también, está pegadita, muy pegadita, a Sevilla….